Sensibilidad dental al frío o calor: por qué aparece y cómo quitarla
Sentir un pinchazo intenso al beber agua fría, tomar café caliente o comer algo dulce es una molestia muy frecuente. La sensibilidad dental puede aparecer de forma puntual o convertirse en un problema constante que condiciona el día a día.
Aunque muchas personas la normalizan, lo cierto es que siempre conviene estudiar su causa.
Qué provoca la sensibilidad dental
Normalmente aparece cuando la dentina, una capa interna del diente, queda más expuesta. Esa zona transmite con facilidad los estímulos térmicos y produce la molestia característica.
Esto puede suceder por desgaste del esmalte, encías retraídas, cepillado agresivo, bruxismo, pequeñas fracturas o caries. En ocasiones también aparece tras ciertos tratamientos dentales o blanqueamientos, aunque suele ser temporal.
No todas las sensibilidades se tratan igual
El tratamiento dependerá del origen del problema. A veces basta con cambiar hábitos de cepillado o utilizar productos específicos. En otros casos es necesario tratar una caries, proteger una zona desgastada o controlar el bruxismo mediante una férula de descarga.
Por eso, intentar tapar el síntoma sin saber qué lo produce no siempre resuelve el problema.
Hábitos que pueden empeorarla
Usar cepillos duros, cepillarse con demasiada fuerza, consumir bebidas muy ácidas o rechinar los dientes de forma habitual son factores que pueden mantener o agravar la sensibilidad con el tiempo.
Pequeños cambios en la rutina diaria pueden marcar una gran diferencia.
Cuándo conviene revisarlo
Si la sensibilidad aparece de repente, dura varios días, afecta a un solo diente o va aumentando, lo más recomendable es acudir a revisión. Detectar la causa a tiempo suele permitir tratamientos más sencillos y efectivos.
